Este ejemplar de Pastor Belga se ha convertido en la peor pasadilla para narcotraficantes de la costa de la Janda desde que comenzase a participar en varias operaciones policiales

Con 4 años es ya un agente de policía indispensable para la lucha contra el narcotráfico. Se llama Kaos, y obviamente es un perro adiestrado para rastrear alijos de drogas y conseguir desbaratar operaciones delictivas. La policía local de Conil cuenta con él de la mano de su entrenador y compañero, Francisco Aguilar. Como responsable de la división canina, ha conseguido que este pastor Belga sea la pesadilla de los delincuentes.