La pequeña sufre un retraso madurativo que le impide estar al mismo nivel educativo que el resto de sus compañeros de colegio

La hija de Catalina Naranjo se ha quedado sin atención pedagógica y psicológica tras bajar la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía los parámetros para conceder este tipo de servicios a escolares. Afirma esta madre que desde que entró su hija en educación infantil ha necesitado de este apoyo ya que padece un retraso madurativo. Así nos contaba su caso.