Creen que pueden cumplir con los requisitos de seguridad como los cazadores

En Medina Sidonia más de un centenar de familias se dedican en estos meses a la recolección de caracoles. Un producto que tiene mucha salida comercial en el sector de la hostelería. Pero los caracoleros no están en ninguno de los colectivos que han sido autorizados a realizar salidas controladas como deportistas, pescadores o cazadores.

Francisco Casas, que posee un puesto de venta de caracoles de Medina desde hace ocho años en la avenida Reyes Católicos de San Fernando, en la zona conocida como Las Torres, lamenta que no se pueda salir al campo, ya que se está perdiendo un importante sustento económico para muchas personas, que temen ser sancionados si son encontrados en el campo sin una justificación.

Francisco Casas explica que existen muchas “criaturas paradas, que no tienen sustento ninguno o una pequeña ayuda, y que aunque no se gane gran cosa en el campo, con los caracoles se puede ayudar a llevar la economía familiar”.

Este recolector de caracoles teme que el mes de junio se pierda como este de mayo, cuando son dos de los meses en los que mejor se realiza la selección de los mejores caracoles, que son cribados, dejando los más pequeños de nuevo en el campo y solo eligiendo los de mayor tamaño.