Este colectivo, que recibe muchas donaciones económicas y materiales, precisan de nuevas aportaciones

Magdalena Flor como coordinadora, y Juani Moreno, como miembro de Cáritas Diocesana de Vejer, han puesto voz a la situación que están viviendo muchas familias de la población de Vejer, que están precisando de una atención humanitaria tras verse inmersos en una crisis económica derivada de la pandemia del Covid-19.

De una atención a unas 87 personas en febrero de este año, un mes ante de declararse el estado de alarma, se ha pasado a atender a 185 personas en este mes de junio. Son unidades familiares, muchas de ellas con niños, que de un día para otro se han quedado sin ingresos al verse en el desempleo sin ningún tipo de prestación o en un expediente de regulación temporal de empleo que aún no han comenzado a cobrar.

De la mano del Departamento de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Vejer, esta Organización No Gubernamental (ONG), dependiente de la parroquia de este municipio, pretende atender a estas personas, a las que ayudan con productos de primera necesidad que llegan algunas veces del Banco de Alimentos de Cádiz y otras de aportaciones económicas o en especie, que son donadas por personas y empresas de la localidad.

Unas aportaciones que son agradecidas desde estas responsables de coordinar todo esos productos, pero que precisan de más ayuda para que ninguna familia tenga carencias en materia de alimentación para sus hijos y para ellos mientras mejora su situación económica y laboral.