Teresa Morales, psicóloga, recomienda evitar los conflictos de manera directa y optar por reconducir las crisis en las comidas y cenas familiares

Las reuniones familiares en estas navidades suelen ser motivo más que suficiente para disfrutar de momentos reservados para ocasiones muy concretas. Pero no siempre. A veces, los trapos sucios afloran y remueven la paz que presumiblemente todos esperaban aprovechando el reencuentro. Esos conflictos que suelen desembocar en situaciones desagradables, deben evitarse desde antes que sucedan, según nos explica Teresa Morales, psicóloga que ve conveniente no enfrentarse de manera directa a quienes nos agreden verbalmente.