Se enfrenta a multas que suman más de 80.000 euros, aunque afirma que lleva desde 2014 repartiendo agua con su camión cisterna por los términos municipales de Vejer y Barbate que no disponen de agua corriente en sus casas o negocios

Todo el mundo le conoce como “El Pipa”, y casi nadie por su nombre de pila, Juan Antonio Brenes. En los últimos meses vive con el corazón en un puño porque sobre él pesando varias denuncias por transportar agua a particulares y negocios de la costa de Vejer y Barbate, y que recoge en el polígono industrial de Conil, pero que el Seprona entiende que es una actividad ilegal.

El Pipa sin embargo, está convencido que lo que hace no perjudica a nadie, y a día de hoy da de comer a mucha gente.