El proyecto hotelero en la zona de Malcucaña ha disparado las alarmas entre los conservacionistas que ven una agresión medioambiental muy preocupante para el entorno de la costa vejeriega.

Según Greenpeace el ecosistema de la playa de El Palmar está más afectado por la urbanización, un impacto que aumentaría si finalmente se llevase a cabo el nuevo plan urbanístico que se proyecta sobre esta zona. En esta playa aseguran haber encontrado una abundancia mucho mayor de la especie invasora Carpobrotus edulis y muchas más especies típicas de zonas perturbadas, más acostumbradas al pisoteo, además de mucha más basura.