Durante casi 20 años ha sido cura y ahora proyecta su carrera musical bajo el sobrenombre de Ángel Serrati

Miguel Ibarra ha vuelto a Medina Sidonia, la localidad de la que fue sacerdote en dos parroquias durante diez meses. Lo ha hecho para recoger el cariño de los que fueron sus feligreses, de los que dice le apoyan incondicionalmente y que están convencidos que es un buen hombre. El conocido como “falso sacerdote” quiere hablar con el obispo de Cádiz y Ceuta que no le ha cogido el teléfono desde que saltó la noticia.