El 80% de las ventas estaban destinadas hace unos meses al sector de la hostelería

Unos 15 barcos artesanales con base en el puerto de Conil han vuelto a salir a faenar. Esto ha llevado a reabrir la lonja pesquera que se había quedado sin actividad.

Tras decretarse el estado de alerta y cerrar el sector de la restauración, se perdió el 80% del mercado existente gracias al sector de la hostelería. Al cerrarse bares y restaurantes, casi un 98% de la flota artesanal quedó amarada a puerto.

Para dar salida a muchas de estas capturas, se ha firmado un acuerdo entre la Organización de Productores Pesqueros (OPP-72), Lonja de Conil y el Ayuntamiento de esta localidad que busca crear una marca colectiva y una plataforma informática que permita llevar el pescado de Conil a cualquier punto que sea reclamado por un consumidor.

Para ello se prevé crear una mesa por la custodia alimentaria de la pesca que servirá para fortalecer la economía pesquera con una red de abastecimiento de estos productos.  Ya están adheridas a esta iniciativa unas 20 empresas locales, según ha destacado el gerente de la OPP-72, Nicolás Fernández.

La frescura del producto, su manipulación a bordo de las embarcaciones antes de llegar a puerto y su etiquetado son algunas de las garantías que tendrá el consumidor para distinguir estas capturas. Las pescaderías en los que se ponga a la venta tendrán un distintivo que las identificará de cara a que el cliente conozca desde fuera del establecimiento que ahí podrá comprar pescado capturado por la flota artesanal conileña.