Un desembarco anfibio en la costa de la playa del Retín respaldado por 4.500 militares de 18 países ha servido a la Armada Española para demostrar el potencial militar que se posee para asumir el mando naval de la Fuerza de Reacción Rápida.

En una rueda de prensa ofrecida en el buque castilla, por Antonio Martorell, vicealmirante al mando de este ejercicio militar que se ha desarrolla en las costas del Retín. Se ha tratado de una simulación de un asalto anfibio por parte de la Infantería de Marina.

Se trata de uno de los ejercicios más importantes para la Armada Española, ya que 2.700 de esos soldados son españoles. También es un ejercicio de adiestramiento para las distintas fuerzas militares de la OTAN.

Se trata de un examen para las operaciones aéreas, guerra antisubmarina, de superficie y anti aérea, medidas contra minas, operaciones anfibias y de protección de fuerza para un escenario ficticio pero que podría asemejarse al real.