Lápida Samuel

En un acto íntimo, por expreso deseo de la familia del pequeño Samuel, se ha vivido en el cementerio católico de Barbate, un encuentro de oración que ha coincidió con la colocación de una lápida sobre el nicho 1063, en el que se encuentran los restos mortales de este pequeño cuyo cuerpo apareció hace un año en la playa de Zahora.

La lápida, que recoge una fotografía de la playa zahoreña, una imagen del pequeño y la frase: “Dios nos lo dio y Dios se lo llevó. Bendito sea Dios”.

Ante la presencia de Aimé, su padre y de sus cinco hermanos, se ha colocado un ramo de flores, una acto que ha contado también con la presencia del alcalde de Barbate, Miguel Molina y el director del secretariado diocesano de Migraciones de Cádiz y Ceuta, Gabriel Delgado.