Una caravana de furgonetas ha circulado por las principales calles del casco histórico con el ánimo de llamar la atención del ayuntamiento para que modifique su decisión de dejarles en el recinto ferial

Los vendedores ambulantes del piojito de Conil han protagonizado esta mañana una marcha por el centro de la localidad con sus furgonetas, para protestar por la ubicación del mercadillo de los viernes.

Aproximadamente medio centenar de vehículos de transporte han participado en esta protesta que pretende llamar la atención del ayuntamiento sobre una situación que aseguran que les está perjudicando.