Un mecenas de la localidad que a lo largo de su vida ha querido echar una mano a las personas con menos recursos económicos
El altruismo de un vejeriego como Juan Galindo no conoce límites. Su vena solidaria la ha venido demostrando todos estos años a lo largo de su vida. Ahora, disfrutando de su jubilación, contempla cómo las rentas de las tierras de su propiedad producen para que los más necesitados puedan disfrutar de unas navidadades dignas.
Hemos estado con los responsables de esta iniciativa solidaria que nos han explicado en qué consiste el trabajo de esta fundación y del segundo sorteo que lleva a cabo este organismo.




