En 1989 varios jóvenes dijeron ver unos objetos no identificados de los que surgieron unas criaturas que se transformaron posteriormente en personas de carne y hueso.
Alfonso Saborido, un jerezano aficionado a la temática ovni, quedó impactado por el relato sobre supuestamientos avistamientos que tuvieron lugar en la playa de Los Bateles de Conil por parte de unos jóvenes.
Ese hecho, junto con otros, ha servido para publicar su primera novela basada en aquellos hechos aunque creando otras situaciones y personajes que han dado cuerpo a esta obra.




