Los destrozos que se han llevado a cabo en estas instalaciones educativas y el abuso de algunos caravanistas están colmando la paciencia de padres y madres
No es la primera vez y sospechan que no será la última vez que se encuentren con destrozos en el colegio de El Palmar, donde los niños y niñas han tenido que asistir al espectáculo de ver destrozados los enseres y trabajos que allí se guardan.
El Ampa y su presidenta, Ángeles Fernández, dicen haber denunciado esta situación ante el ayuntamiento de Vejer y la delegación provincial de educación, pero de momento, no tienen soluciones a su problema. Piden cámaras de vigilancia o dispositivos de alarma que disuadan a los gamberros.




