El número de ganaderos y agricultores continúa en descenso, reflejando una tendencia que preocupa tanto a las organizaciones agrarias como a los habitantes del medio rural. La falta de relevo generacional, los bajos precios en origen y la creciente presión burocrática están empujando a muchos profesionales a abandonar el campo.
Mientras tanto, las explotaciones que permanecen activas se enfrentan a mayores cargas de trabajo y a la incertidumbre sobre su viabilidad futura. Hoy en «Viviendo en el campo» hemos hablado con Olga Durán de una situación que va a más.




