La afluencia cada vez mayor de caravanistas a lugares de vacaciones inquieta a algunos ayuntamientos, especialmente los de la costa, que ven cómo el incremento de estos vehículos acaparan espacios que prefieren que no estén ocupados por estos turistas.
Asociaciones de caravanistas que llevan muchos años disfrutando de este modelo de vida, afirman que son respetuosos con el entorno, pernoctan donde está permitido y no provocan malestar a los vecinos.




