La pandemia está marcando en gran medida las ventas de los agricultores de la Cooperativa Nuestra Señora de las Virtudes de Conil.
La bajada en las ventas y la incertidumbre están marcando el cierre de temporada.
A punto de arrancar el último mes del año, el sector hortícola de la comarca se enfrenta a un cierre de temporada con mucho pesimismo, no percibiéndose la alegría que había antes de decretarse el Estado de Alarma que hizo cerrar muchos comercios de hostelería, lo que ha bajado el consumo de verduras, hortalizas y frutas en este sector.
A ello se une el cierre de fronteras, que también ha cerrado parte del mercado al que se exportaban los productos que se comercializan desde centros de distribución como la cooperativa Nuestra Señora de las Virtudes.
El presidente de esta entidad, Bartolomé Ramírez, ha destacado la producción de hasta 80 productos diferentes que se ponen en el mercado a lo largo del año.
En su opinión hay mucho desánimo al estar la hostelería cerrada, no haber turismo y reducirse en el ámbito familiar las salidas a la calle.
Aunque la campaña de Navidad está muy próxima, Bartolomé Ramírez cree que habrá que esperar cómo se va planteado el día a día, ya que en esta situación no es posible hacer previsiones.




