En los últimos meses, especialistas en salud han observado un incremento en el uso de medicamentos destinados al tratamiento de la diabetes tipo 2, como los agonistas GLP-1, por parte de personas que buscan bajar de peso rápidamente. Aunque estos fármacos han demostrado efectos significativos en la reducción del apetito y el control del peso, profesionales advierten que su consumo sin supervisión médica puede generar riesgos, entre ellos náuseas severas, descompensaciones y problemas gastrointestinales.




