La actual situación impide abrir el servicio a nuevas demandas o realizar cualquier actividad dirigida a prevenir el consumo de drogas u otras adicciones
La Asociación Aprende a Vivir de Conil ha mostrado su preocupación por la situación en la que se encuentra el Centro de Tratamiento Ambulatorio de Drogodopendencias, porque desde hace meses sufre la baja de dos de las tres profesionales que trabajan en este edificio.
El servicio, dependiente de la Diputación provincial de Cádiz no ha cubierto todas las plazas de este equipo básico formado por una médico, una psicóloga y una trabajadora social.
Esto, según explica la presidenta, Ángeles Moreno Bernal, hace imposible que puedan ser atendidas estas personas que ya se encuentran en tratamiento.




