Se trata de la calle Flor que recientemente ha visto cómo una de las viviendas ocupadas salía ardiendo
El propietario de una vivienda cercana a la calle Flor de Conil viene denunciando desde hace años que esta calle peatonal se ha convertido en un centro de venta y consumo de drogas en el que no paran de entrar y salir personas en un estado deplorable según explica esta persona.
Hace unos meses accedieron a la vivienda en ruinas que ardió esta semana, dándose el hecho de que es la segunda vez en un mes que ocurre. Tras años de denunciar esta situación, asegura que ni el ayuntamiento ni la policía han hecho nada para evitarlo a pesar de haberlo solicitado en varias ocasiones.




