En los últimos años, los tribunales de familia han registrado un aumento de conflictos relacionados con los gastos extraordinarios de los hijos tras un divorcio. Estos desembolsos, que incluyen desde tratamientos médicos no cubiertos hasta actividades escolares especiales, suelen quedar fuera de la pensión alimenticia básica y requieren acuerdo entre ambos progenitores.
Abogados de familia señalan que la falta de una definición precisa provoca interpretaciones dispares y frecuentes desacuerdos.




