La Lonja Vieja ha sido el lugar en el que se ha colocado una placa con los nombres de los marineros, entre ellos los de los dos barbateños Tomás Ladrón de Guevara y José Antonio López, fallecidos en el naufragio ocurrido en 1973
La Lonja Vieja de Barbate acogió este sábado un emotivo homenaje en memoria de los diez marineros fallecidos en el naufragio del buque Domenech de Varó en aguas de Lanzarote el 6 de febrero de 1973. Durante el acto, se descubrió una placa conmemorativa en honor a las víctimas, entre ellas los barbateños Tomás Ladrón de Guevara Rodríguez y José Antonio López Gallardo, cuyos restos han sido recientemente identificados tras un largo proceso de exhumación y pruebas de ADN. Este hallazgo ha permitido a sus familias cerrar un duelo de más de cincuenta años y brindarles un lugar donde honrar su memoria.
El presidente de la Asociación de Familiares y Amigos de las Víctimas del Domenech de Varó, José Manuel Pose, destacó la importancia de este homenaje, señalando que, tras 52 años, las víctimas por fin reciben el reconocimiento que merecen. Pose resaltó la lucha incansable de los familiares para recuperar los restos de sus seres queridos, un esfuerzo lleno de dificultades, pero marcado por la esperanza y el compromiso.
El acto contó con la presencia de un centenar de vecinos de Barbate, que quisieron arropar a las familias en este momento tan significativo. También estuvieron presentes Milagros Marroquín y Francis Roselló, viuda e hijo de Jaime Roselló, otro de los marineros fallecidos e identificado, procedente de El Puerto de Santa María.
Para todos los familiares, fue un día de emoción y gratitud por el esfuerzo realizado para recuperar la memoria de sus seres queridos. Con este acto, Barbate realiza un acto de justicia con los marineros, que a partir de ahora serán reconocidos y recordados con esta placa que se ubica en el antiguo puerto fluvial de la localidad.




