La falta de esta material ha llevado a dejar de asistir a personas dependientes
La falta de equipos de protección individual, conocidos como EPI, llevó la pasada semana a las trabajadoras de ayuda a domicilio de la comarca de la Janda a quedarse en sus casas y solo atender a las personas dependientes de Grado III.
Ahora la Junta ha rebajado las normas de prevención que deben seguir estas trabajadoras. Unas exigencias que no se comparten desde el sindicato UGT, como ha expuesto, José Porras secretario general de empleados públicos.




