El sobresalto llegó el pasado viernes cuando se detectó la presencia de residuos flotando en las aguas del río Salado de Conil y saltaron las alarmas. Aquello tenía aspecto de vertido y así se confirmó pocas horas después por parte del ayuntamiento de la localidad que a continuación prohibió el baño.
Hoy el concejal de servicios nos ha explicado qué ocurrió y cómo se está subsanando.




