Tras un invierno marcado por lluvias, frío y temporales, la primavera comienza a abrirse paso con temperaturas más suaves y días cada vez más largos
La primavera no solo trae temperaturas más agradables y días más largos, sino también una mayor inestabilidad atmosférica. Durante los primeros meses de la estación, es habitual que se produzcan episodios de lluvias intermitentes y tormentas pasajeras, especialmente en abril, conocido popularmente por su refrán «abril, aguas mil».




