La Navidad trae reuniones, decoraciones y comidas especiales, pero también puede implicar peligros para las mascotas. Veterinarios advierten que, durante estas fechas, aumentan las consultas por accidentes domésticos relacionados con adornos, alimentos y cambios en la rutina.
Uno de los principales riesgos son los alimentos navideños. Chocolate, uvas, pasas, cebolla, alcohol y restos de huesos pueden resultar tóxicos o causar graves problemas digestivos en perros y gatos. Además, los hilos, envoltorios y restos de comida pueden provocar obstrucciones intestinales.
La decoración también representa un riesgo. Luces, cables eléctricos, bolas de cristal y plantas típicas como el muérdago o la flor de Pascua pueden causar desde cortes e intoxicaciones hasta descargas eléctricas. Los árboles de Navidad mal asegurados pueden volcarse fácilmente si la mascota intenta jugar con ellos.




