Nuestra colaboradora Olga Durán nos trae la historia de un hombre que a punto de llegar a los 100 años sigue viviendo en el campo
En tiempos de carencias, las gentes del campo han sabido como capear la falta de productos para llevar a la mesa. Se buscaba lo que tenían más a mano, los que podían adquirir o los que se podían intercambiar.
Esa sabiduría hizo que muchas personas en tiempos duros y de hambre, salieran adelante, al contrario de lo que ocurría en otros núcleos como las grandes ciudades.
Una mirada más cercana a lo rural nos devuelve la enseñanza que ahora los mayores nos aportan.




