No solo no se ha producido ningún avance, sino que las posturas parecen más enconadas que nunca
La presente campaña del atún rojo en la provincia de Cádiz podría estar en peligro al romperse las negociaciones entre los representantes de la inspección pesquera y el Gobierno.
Según ha informado Diario de Cádiz, el Gobierno de España ha dado por rotas las negociaciones con los representantes de la Inspección de Pesca Marítima, después de que ambas partes se dieran una nueva oportunidad y se sentaran en torno a una mesa en Madrid.
No solo no se ha producido ningún avance, sino que las posturas parecen más enconadas que nunca.
El ejecutivo central entiende que las pretensiones de los inspectores de pesca son desmesuradas, máxime cuando ya se les han concedido mejoras en los últimos años, y los trabajadores no cejan en su empeño de lograr no sólo un aumento salarial sino, que su profesión sea considerada de riesgo por la peligrosidad que entraña pasar de un barco a otro como ocurre en la pesca de la almadraba.
Los inspectores de pesca sólo están realizando servicios mínimos y, puede darse el caso, que interrumpan una levantá de la almadraba una vez cumplido ese horario.




