Todo el mundo quiere la verdad. O eso dicen, pero no se trata solo de saber o no exactamente lo que se cuenta o nos quieren contar, sino que detrás de cada decisión de contarlo, está las consecuencias de hacerlo o no.
Decimos ser sinceros, pero no todo vale. Así lo afirma la psicóloga Cristina Candón, que entiende que hay que decir lo que se piensa pero desde el respeto.




