Las relaciones de pareja atraviesan etapas de cambio y desafío, pero cuando los conflictos se vuelven frecuentes o el vínculo emocional se debilita, pueden aparecer señales claras de crisis
Una de las más comunes es la falta de comunicación. Las conversaciones se vuelven superficiales o se evitan temas importantes por temor a discutir. También suele presentarse una distancia emocional, donde el afecto, el interés y la empatía disminuyen.
Otro indicio es la pérdida de proyectos en común: ya no se planea el futuro juntos ni se comparten metas. Asimismo, los reproches constantes y la dificultad para resolver diferencias generan un clima de tensión que desgasta la convivencia.
Nuestra psicóloga Cristina Candón, nos pone en situación para entender mejor este tipo de situaciones.




