No es lo mismo separarse que divorciarse. La ruptura de una pareja lleva consigo dejar de mantener un vínculo familiar, y el cese de una convivencia, por lo que cada miembro de esa unidad familiar puede hacer vida por separado y vivir en distintos domicilios.
En el caso de la separación, no se puede volver a casar, para ello es necesario divorciarse.
Nuestra abogada, María Núñez, aclara muchos de las dudas que pueden surgir.




