Lola y Juana Mari son dos de las once jugadoras de fútbol que en 1977 dieron un paso impensable en la época, participar en un par de encuentros de balompié con fines recaudatorios.
Además de ganar, lograron una recaudación de 85.000 pesetas que sirvieron para adquirir la primera ambulancia que tuvo el municipio.
Hoy, han recordado aquel encuentro y la gesta que lograron para muchas mujeres.




