domingo, marzo 15, 2026
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Comienza el juicio por presunta estafa a ancianos de Medina

Los procedimientos utilizados por los encausados para deducir sumas de dinero que alcanzaron casi los 300.000 euros fueron dos

Hoy ha arrancado en la Audiencia Provincial de Cádiz el juicio a los que fueron gestores de la residencia El Santísimo de Medina, José Herrera, más conocido como el Padre Pepe, y Manuel Maeztu, ambos acusados de apropiarse de 285.000 euros de 40 ancianos del centro entre 2004 y 2009. La Fiscalía los considera responsables de un delito de estafa y pide para cada uno de ellos seis años de prisión.

El Padre Pepe y Manuel Maeztu han comparecido ante la justicia once años después de que la Guardia Civil los detuviese en la localidad asidonense.

En el inicio de este juicio al Padre Pepe, éste ha negado la estafa en El Santísimo de Medina, asegurando que «Los ancianos morían, pero su deuda no».

En aquellos años, los dos responsables de El Santísimo formaban parte de la Asociación Benéfica y Católica Obreros de la Cruz, una comunidad religiosa que, desde su desembarco en la comarca de La Janda en los años 90, contó con mucho apoyo de las diferentes administraciones públicas, pero nunca del Obispado de Cádiz y Ceuta.

Tal y como recoge el escrito de calificación fiscal, el Padre Pepe, presidente entonces de Obreros de la Cruz, y Manuel Maeztu, jefe de administración y contable de la residencia, dispusieron de los fondos que las personas internas tenían en sus cuentas bancarias y sacaron directamente el dinero sin autorización de sus titulares, familiares o tutores.

En concreto, precisa el fiscal, Manuel Maeztu poseía las claves de firma electrónica para la realización de las operaciones bancarias mientras que el Padre Pepe era plenamente consciente de las irregularidades que cometía el primero en tanto que le daba cuenta de todos los movimientos realizados.

Los procedimientos utilizados por los encausados para deducir sumas de dinero que alcanzaron casi los 300.000 euros fueron dos, apunta el fiscal.

En primer lugar, cobraban en numerosas ocasiones el 100% de la pensión de los residentes cuando muchos de ellos ocupaban plazas concertadas y solo debían abonar el 75% de la misma.

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