Los recientes reconocimientos recibidos por las playas de Conil con las Banderas Azules y la Q de calidad le otorgan el prestigio que siempre han tenido y que han vuelto a renovar en 2026.
Detrás, hay un trabajo intenso por mejorar no solo la calidad del agua o de la arena, sino de las instalaciones y servicios que ofrece. Y una de las instalaciones que preocupa a la alcaldesa conileña es la situación de cierre que sufre el puente sobre el río Salado, clausurado tras la decisión de la policía local que asegura haber observado problemas de seguridad.




