Los parásitos son uno de los problemas de salud más frecuentes en los perros y pueden afectar tanto a su bienestar como, en algunos casos, a las personas que conviven con ellos. Pulgas, garrapatas y parásitos intestinales pueden provocar desde picores y molestias hasta problemas de salud más importantes.
La prevención es la mejor herramienta. Mantener al día los tratamientos antiparasitarios, revisar al perro después de los paseos, especialmente tras estar en zonas de campo, y cuidar la higiene de su cama y espacios habituales son medidas sencillas pero muy eficaces.
Además, es importante seguir las recomendaciones del veterinario, ya que el tratamiento debe adaptarse a la edad, el tamaño, el estilo de vida y el entorno de cada animal. Una buena prevención no solo evita molestias al perro, también ayuda a proteger a toda la familia.




