Cada vez existe una mayor desconexión entre quienes han vivido de siempre en la zona y los que llegan al territorio
La comunidad que históricamente se ha constituido en nuestros campos han sido la base de todo. No solo del trabajo, sino de las relaciones sociales, la economía y otros muchos beneficios que reportaban al territorio.
Los cambios en la sociedad han ido cambiando este paisaje hasta el punto que la mayoría de quienes trabajan o viven en el campo son una «rara avis» para los que llegan desde entornos urbanos.
Utilizan distinto lenguaje, distintas formas y maneras y esa conexión que existía está desapareciendo. Hablamos con nuestra colaboradora Olga Durán sobre esta realidad.




