La gastronomía es mucho más que una forma de alimentarnos: es una parte fundamental de la identidad cultural y del patrimonio de nuestros pueblos. En el entorno rural de la comarca de La Janda, recetas tradicionales como la poleá o el potaje de castañas son un ejemplo de cómo la cocina conserva sabores, costumbres y formas de vida que han pasado de generación en generación.
Platos elaborados con productos sencillos, de temporada y vinculados a la tierra, que nos hablan de la historia de nuestros mayores y de la riqueza gastronómica de la comarca. Nuestra colaboradora de SER La Janda, Olga Durán, nos acerca a estas recetas y reivindica la importancia de mantener viva una tradición culinaria que también contribuye a dinamizar el mundo rural, poner en valor sus productos y reforzar la identidad de nuestros pueblos.




